
Ni su padre Serafín Raúl Alfonsín, comerciante minorista nieto de inmigrante gallego, ni su madre Ana María Foulkes imaginaron que aquel 12 de marzo de 1927, en Chascomús, había nacido no sólo un futuro presidente de la Nación, sino el primero por vía constitucional tras siete años de una nefasta dictadura militar que cambió para siempre la historia del país.Raúl Ricardo Alfonsín, así lo nombraron, fue atraído por la política desde adolescente.
La figura del caudillo radical quedará asociada con la transición de salida del tiempo oscuro y final de la última dictadura, con las movilizaciones formidables del año 1983, con los célebres recitados del Prólogo de la Constitución, con la promesa aventurada de que con la democracia “se come, se educa y se cura”. En estos días desfilarán algunas de sus expresiones célebres, que no necesariamente lo definen: “Un médico ahí”, “Estoy persuadido”, “Felices Pascuas”, “A vos no te va tan mal, gordito”
muy buen comentario un abrazo desde mendoza
ResponderEliminar