miércoles, 8 de mayo de 2013
Solidaridad
Docentes de la escuela 217 del barrio matadero advierten sobre diferentes necesidades entre los niños que concurren a la escuela y piden ayuda a la comunidad. Principalmente se necesitan zapatillas, guardapolvos, camperas de abrigo, útiles, etc. Si podes colaborar acercate a la escuela en circunvalación y congreso de 8 a 15 hs.
miércoles, 9 de febrero de 2011
¿Dónde estás?
Andrea Noemí López desapareció hace 7 años. Tenía 24 años, fué vista por última vez en su barrio Villa Germinal la madrugada del 10 de febrero. Entre los diferentes recordarios, se proyectará el 10 de febrero a las 21 en Cine Amadeus "Fragmentos de una búsqueda", película que narra la desesperante busqueda de Susana Trimarco. La entrada es gratuita sujeta a la capacidad de la sala.
Fútbol solidario
En los barrios Villa Germinal, Barrio Obreros de la Construcción y Mataderos se organizan actividades deportivas para los chicos. En los dos primeros las escuelitas de fútbol subsisten a duras penas, sin ningún apoyo oficial, con canchas improvisadas que no están en buen estado y con la falta de elementos para practicar el deporte. (Pelotas, conos, y zapatillas para los chicos ya que es uno de los principales impedimentos para que puedan acudir). En el barrio Matadero la fundación Wetraché comienza este año a brindar actividades deportivas y necesita diferentes elementos. Quienes puedan colaborar con pelotas o zapatillas, (pueden ser usadas), deben llamar al 15589739 (Obreros), al 15393223 (Wetraché) o a través del 411114.
Mundo Alas en Santa Rosa
Los días 24 y 25 de Febrero en Santa Rosa tendrán actividades relacionadas con el proyecto que encabeza el músico León Gieco. El 24 se exhibirá su película y el 25 será la presentación de Gieco con los demás integrantes de Mundo Alas. El lugar de estas actividades aún no fue confirmado.
viernes, 4 de febrero de 2011
Colecta un litro de leche
Este domingo se realizará la séptima colecta de un litro de leche en la plaza San Martín de Santa Rosa. Sobre la calle Gil se recibirá cajas de leche larga vida o en polvo, galletitas, cacao y azúcar, a partir de las 18:30.
miércoles, 2 de febrero de 2011
Monumento a la Libertad
El monumento había generado varias polémicas y reclamos, varios sostenían que era necesario quitarlo. Se construyó en Salliquelló Conmemorando el primer aniversario del golpe de estado de la autodenominada Revolución Libertadora, el 16 de septiembre de 1956, en pleno centro de la ciudad la escultura se situaba en 25 de Mayo y Pellegrini. Pero esta madrugada un grupo de personas destruyó el monumento a La Libertad y dejó en el lugar panfletos que decían: Salliqueló, capital nacional del homenaje a los golpes de estado, basta de reivindicar a golpistas asesinos", firmado como "el pueblo de la patria".
El historiador Guillermo Donari, que anteriormente habia planteado el debate, lamentó en R & N que el monumento terminara de esta manera: "Pico y maza no, debate y conciencia si".
El historiador Guillermo Donari, que anteriormente habia planteado el debate, lamentó en R & N que el monumento terminara de esta manera: "Pico y maza no, debate y conciencia si".
viernes, 28 de enero de 2011
Mate y sudor
El Sindicato de Tareferos (cosecheros de yerba mate) de la localidad misionera de Montecarlo denunció que una empresa contratista que presta servicios para una proveedora de la yerbatera correntina "Las Marías" incurre en graves incumplimientos laborales en las tareas de cosecha.
Las grandes empresas utilizan contratistas como mecanismo para eludir el cumplimiento de responsabilidades laborales.
Cristobal Maidana del Sindicato de Tareferos de Misiones, cuenta la realidad del sector. La jornada laboral para ellos incia a las 4 de la madrugada para viajar en un camión, en malas condiciones, hasta las plantaciones. A las 6 inician la recolección de Yerba Mate por la que se les paga 0, 16 centavos por kilo (la ley marca 0, 26). El trabajo es duro, pero es la única forma de subsistir para niños, mujeres y hombres.
Las autoridades provinciales no ignoran la situación y mantuvieron la complicidad hasta que el conflicto se apareció en los medios. Actualmente se encuentran negociando mejoras laborales con la compañia.-
Feria Americana por Apani
Este fin de semana y el siguiente (días 29 y30/01; 05 y 06/02), en el horario de 09,00 a 20 hs, se instalará la Feria Americana de VIDANIMAL en J.Bonnet 270, Barrio Villa Elisa, dónde se podrá adquirir ropa nueva y usada, calzado, carteras,etc.-
Todo lo recaudado se invertirá en esterilizaciones de caninos y felinos en estado de riesgo,( ya sea porque se encuentran en la calle ó porque no existe responsabilidad de parte de sus dueños), por lo que se invita a la población en gral, a colaborar con éste emprendimiento.-
miércoles, 26 de enero de 2011
Accionar Policial
El Movimiento Popular Pampeano por los Derechos Humanos destacó mediante un comunicado su preocupación por dos hechos de suma gravedad que involucraron a la policía de la provincia de la pampa ocurridos en los últimos días. El primero ocurrió antes de fin de año y fué la golpiza y posterior detención a cargo de una decena de oficiales de dos adolescentes desarmados que tenían una liebre en su mochila. El segundo y con un final trágico fue la detención de cuatro jóvenes por tener actitud sospechosa, desarmados, recién salidos de la pileta a las 19 horas en la Av. Perón , que sin cometer delito alguno fueron víctimas de apremios ilegales, descargas de gas pimienta y a uno de ellos, Matías Gonzalez, le fue amputada una pierna y peligra su estado de salud como consecuencia del desmedido y brutal accionar policial.
Desde ese Movimiento exigen que se trabaje en la modificación de la ley orgánica policial, y de todas las leyes que rijan su actividad, adecuándola a los principios elementales de los derechos humanos y el Estado de Derecho. En la creación de la policía judicial que pueda investigar las irregularidades en el accionar policial. El comunicado finaliza diciendo no al gatillo fácil y a la represión policial y pidiendo el cese de la criminalización de la juventud y la pobreza.
Vivir Asi
El Molino Werner y la ex escuela 92 supieron dar trabajo y educación a los santarroseños. Hoy residen allí mas de 35 personas pero con otra finalidad Estos edificios, o lo que queda de ellos, son el techo de más de 10 familias.
Sin trabajo, sin oportunidades y en situaciones sociales muy complicadas, hay gente que no tiene otra salida que irse a un lugar que no reúne las condiciones para ser habitado.
Esto no es Capital Federal ni provincia de Buenos Aires. Tampoco son extranjeros que vienen de una villa y no entraron a estos sitios mediante una usurpación violenta.
Son santarroseños que viven en una escuela abandonada y en lo que fueran las oficinas del Molino Werner: hacinados, sin servicios, trabajando de changas o limpiando vidrios para llevar un peso al “hogar”. Todo a 10 cuadras de la plaza San Martín, en la manzana determinada por las calles Raúl Ávila, Carmela Ortiz, Pavón y 1º de Mayp.
Allí viven parejas jóvenes que no pudieron seguir alquilando o que se fueron de la casa que habitaban junto al resto de sus parientes, cada uno con su respectiva familia.
Dos hermanos y sus esposas e hijos, entre ellos una nena recién nacida, tienen como casa cada uno, lo que fueran aulas. Las han pintado y "acondicionado" porque tienen un oficio: son pintores de obra aunque hoy limpien vidrios frente a la municipalidad.
Cinco familias, todas numerosas, se reparten los diferentes ambientes de la casa junto al Molino. Como una postal de una sociedad de antaño, las mujeres cocinan, limpian y cuidan los niños y la “casa” mientras los hombres trabajan de changas (en la ciudad, en el campo, donde sea)
Están todos en una situación no contemplada por ninguna autoridad: tienen trabajo pero inestable, son grupos familiares numerosos pero no califican para las viviendas del IPAV (o por lo menos no han accedido aún), tienen familiares en la ciudad pero éstos no pueden ayudarlos, ya que están en una situación tan difícil o peor que la de ellos.
En este panorama, la necesidad de tener un techo, aún en estas condiciones, es la única salida ante la falta de presencia del Estado. Algunas madres cobran la Asignación Universal por Hijo, porque todos los nenes van a la escuela, pero no alcanza.
Desde que viven allí han tenido la visita del frío, del calor, de la lluvia, de la policía y las intimaciones de desalojo pero nunca de Acción social del municipio o Bienestar social de la provincia.
No es la intención mostrar la pobreza y hacer de ello un hecho periodístico, pero es la mejor opción antes que políticos en campaña aparezcan con promesas en este año electoral.
Muchas veces se ha hablado y publicado de la gente que vive en estos lugares, pero han quedado como hechos anecdóticos. Quizás porque están en una zona hoy sin actividad es que nadie los ve, o nos los quiere ver, aunque estén en el centro de la ciudad
Lo único presente es la inacción estatal.
El pedido de Iván, Juan, María y todos con quien hablamos es, por un lado, la casa. Todos trabajan, de lo que sea paro juntan el mango y poder vivir. En base a su trabajo y lo que recaudan, consideran que pueden pagar la cuota de una vivienda del IPAV. El pedido no es nuevo: la mayoría están inscriptos para recibir una casa de barrio desde hace años. Sin embargo, un trabajo estable también les permitiría poder pagar un alquiler para habitar un lugar en mejores condiciones.
El segundo pedido, y el que sorprende, es donde serán publicadas las fotos y la charla que tuvimos con ellos: su historia, su presente, sus necesidades. Desde nuestro lugar, establecimos un compromiso de difundirlo pero lo que ellos requieren es que alguien les de la posibiliidad de tener un techo propio porque trabajan, cuidan y educan a sus hijos como cualquier otro vecino. Pero pareciera que el hecho de vivir en un lugar abandonado los excluye de ese beneficio.
Hay quienes tienen responsabilidades ante este tipo de situaciones y esperamos, quien escribe, quien ilustra con sus fotos y quien publica, que no sólo tomen las medidas necesarias para solucionar la situación de éstas familias sino que se preocupen también por muchas otras que están en situaciones similares,, para que no lleguen a este extremo.
La despedida deja una conversación con la fotógrafa en la que coincidimos pero al mismo tiempo nos sorprendemos: "Los del Molino están mejor que los de la escuela". Vaya contradicción considerar "mejor" una forma de vivir menos indigna que la otra, tan alejadas ambas, de lo que debe ser vivir “bien”.
La salida también nos deja una gran paradoja: detrás de este lugar se erige la obra del megaestadio, con millones de pesos gastados, y a pocos metros, viven familias en las que no se invirtió ni una moneda.
Martìn Rodrìguez.
Foto: Emilia Gaich
Sin trabajo, sin oportunidades y en situaciones sociales muy complicadas, hay gente que no tiene otra salida que irse a un lugar que no reúne las condiciones para ser habitado.
Esto no es Capital Federal ni provincia de Buenos Aires. Tampoco son extranjeros que vienen de una villa y no entraron a estos sitios mediante una usurpación violenta.
Son santarroseños que viven en una escuela abandonada y en lo que fueran las oficinas del Molino Werner: hacinados, sin servicios, trabajando de changas o limpiando vidrios para llevar un peso al “hogar”. Todo a 10 cuadras de la plaza San Martín, en la manzana determinada por las calles Raúl Ávila, Carmela Ortiz, Pavón y 1º de Mayp.
Allí viven parejas jóvenes que no pudieron seguir alquilando o que se fueron de la casa que habitaban junto al resto de sus parientes, cada uno con su respectiva familia.
Dos hermanos y sus esposas e hijos, entre ellos una nena recién nacida, tienen como casa cada uno, lo que fueran aulas. Las han pintado y "acondicionado" porque tienen un oficio: son pintores de obra aunque hoy limpien vidrios frente a la municipalidad.
Cinco familias, todas numerosas, se reparten los diferentes ambientes de la casa junto al Molino. Como una postal de una sociedad de antaño, las mujeres cocinan, limpian y cuidan los niños y la “casa” mientras los hombres trabajan de changas (en la ciudad, en el campo, donde sea)
Están todos en una situación no contemplada por ninguna autoridad: tienen trabajo pero inestable, son grupos familiares numerosos pero no califican para las viviendas del IPAV (o por lo menos no han accedido aún), tienen familiares en la ciudad pero éstos no pueden ayudarlos, ya que están en una situación tan difícil o peor que la de ellos.
En este panorama, la necesidad de tener un techo, aún en estas condiciones, es la única salida ante la falta de presencia del Estado. Algunas madres cobran la Asignación Universal por Hijo, porque todos los nenes van a la escuela, pero no alcanza.
Desde que viven allí han tenido la visita del frío, del calor, de la lluvia, de la policía y las intimaciones de desalojo pero nunca de Acción social del municipio o Bienestar social de la provincia.
No es la intención mostrar la pobreza y hacer de ello un hecho periodístico, pero es la mejor opción antes que políticos en campaña aparezcan con promesas en este año electoral.
Muchas veces se ha hablado y publicado de la gente que vive en estos lugares, pero han quedado como hechos anecdóticos. Quizás porque están en una zona hoy sin actividad es que nadie los ve, o nos los quiere ver, aunque estén en el centro de la ciudad
Lo único presente es la inacción estatal.
El pedido de Iván, Juan, María y todos con quien hablamos es, por un lado, la casa. Todos trabajan, de lo que sea paro juntan el mango y poder vivir. En base a su trabajo y lo que recaudan, consideran que pueden pagar la cuota de una vivienda del IPAV. El pedido no es nuevo: la mayoría están inscriptos para recibir una casa de barrio desde hace años. Sin embargo, un trabajo estable también les permitiría poder pagar un alquiler para habitar un lugar en mejores condiciones.
El segundo pedido, y el que sorprende, es donde serán publicadas las fotos y la charla que tuvimos con ellos: su historia, su presente, sus necesidades. Desde nuestro lugar, establecimos un compromiso de difundirlo pero lo que ellos requieren es que alguien les de la posibiliidad de tener un techo propio porque trabajan, cuidan y educan a sus hijos como cualquier otro vecino. Pero pareciera que el hecho de vivir en un lugar abandonado los excluye de ese beneficio.
Hay quienes tienen responsabilidades ante este tipo de situaciones y esperamos, quien escribe, quien ilustra con sus fotos y quien publica, que no sólo tomen las medidas necesarias para solucionar la situación de éstas familias sino que se preocupen también por muchas otras que están en situaciones similares,, para que no lleguen a este extremo.
La despedida deja una conversación con la fotógrafa en la que coincidimos pero al mismo tiempo nos sorprendemos: "Los del Molino están mejor que los de la escuela". Vaya contradicción considerar "mejor" una forma de vivir menos indigna que la otra, tan alejadas ambas, de lo que debe ser vivir “bien”.
La salida también nos deja una gran paradoja: detrás de este lugar se erige la obra del megaestadio, con millones de pesos gastados, y a pocos metros, viven familias en las que no se invirtió ni una moneda.
Martìn Rodrìguez.
Foto: Emilia Gaich
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